La tabla de caracterización STMG se basa en una decena de criterios que parecen simples de completar. La mayoría de las copias pierden puntos no por lagunas en el curso, sino por confusiones de perímetro entre la entidad jurídica y su marca, o por formulaciones demasiado vagas para ser evaluadas.
Périmetrico de la organización: filial, enseña o grupo
Observamos que el error más subestimado se refiere al perímetro exacto de la organización estudiada. Un tema de examen menciona a menudo una enseña comercial o una marca. El alumno entonces introduce el nombre comercial en el campo “denominación”, el número de empleados del grupo en el campo “tamaño” y la cifra de negocios consolidada en el campo “recursos”.
El problema: una filial y su grupo no tienen el mismo estatus jurídico ni los mismos indicadores. Una enseña de comida rápida franquiciada puede ser una SAS de diez empleados, mientras que el grupo que posee la marca es una SA cotizada que emplea a varios miles de personas. Introducir los datos del grupo cuando el tema se refiere a un punto de venta local falsea casi todos los criterios de la tabla.
Recomendamos, antes de completar cualquier campo, identificar con precisión la entidad a la que se refiere el tema. El directorio de empresas, administrado por la Dirección Interministerial de Digital, permite verificar la razón social, la forma jurídica y el número de empleados declarados de una estructura dada. Es este tipo de verificación lo que los correctores esperan cuando leen las respuestas relacionadas con el tabla de caracterización STMG en Direct Emploi, y que distingue una copia rigurosa de una copia aproximada.

Estatuto jurídico y sector de actividad STMG: dos criterios que las copias fusionan
Escribir “privado” o “público” en el campo de estatus jurídico es la respuesta más frecuente y la más penalizada. El estatus jurídico designa la forma legal de la organización: SA, SAS, SARL, EURL, asociación ley 1901, EPIC. La distinción público/privado se refiere al sector, no al estatus.
El INSEE separa explícitamente la categoría jurídica, la actividad principal ejercida y el sector de actividad. Una asociación ley 1901 puede operar en el sector mercantil. Un EPIC es un establecimiento público que ejerce una actividad industrial y comercial. Reducir estas realidades a “privado” o “público” equivale a ignorar la cuadrícula de lectura del programa.
Cómo formular correctamente el estatus
El corrector espera la forma jurídica precisa, no una categoría general. Aquí está lo que recomendamos verificar antes de completar este campo:
- Identificar la forma jurídica mencionada en el tema o los anexos (SA, SAS, SARL, asociación ley 1901, etc.) y copiarla tal cual
- No deducir el estatus del sector de actividad: una empresa de servicios públicos puede ser una SA de capitales públicos
- Precisar, cuando la información esté disponible, si la organización se rige por el derecho privado o el derecho público, pero como complemento del estatus, nunca en su lugar
Finalidad lucrativa y finalidad no lucrativa: la trampa de la reformulación vaga
“Ganar dinero” es la formulación que aparece en la mayoría de las copias para describir la finalidad de una empresa privada. El programa espera el término “finalidad lucrativa” asociado a la búsqueda de beneficio, o “finalidad no lucrativa” para las organizaciones cuyo objetivo principal es el interés general o el servicio público.
La confusión se agrava con las organizaciones híbridas. Una asociación que vende servicios (formación, asesoría) genera cifra de negocios, pero su finalidad sigue siendo no lucrativa si los excedentes se reinvierten en el objeto social. Observamos que muchos alumnos escriben “lucrativa” tan pronto como detectan una actividad mercantil, sin verificar el destino de los beneficios.
Finalidad y recursos: dos campos relacionados pero distintos
Otro error recurrente: confundir la finalidad con los recursos. La cifra de negocios es un recurso financiero, no una finalidad. La finalidad responde a la pregunta “¿por qué existe esta organización?”, los recursos responden a “¿con qué funciona?”.
Cuando el tema se refiere a una administración, la finalidad es el servicio público. Cuando se refiere a una mutua, la finalidad es la protección de los afiliados. Cada tipo de organización tiene una finalidad específica que no se resume en una palabra.
Recursos de la tabla de caracterización: el olvido sistemático de lo inmaterial
Las copias mencionan casi siempre los recursos humanos (número de empleados) y los recursos financieros (cifra de negocios, capital). Los recursos materiales (locales, máquinas, vehículos) aparecen en aproximadamente la mitad de los casos. En cambio, los recursos inmateriales están ausentes en la mayoría de las tablas.
El programa de gestión y administración incluye explícitamente las patentes, las marcas, las licencias, el know-how, las bases de datos de clientes y la reputación en los recursos inmateriales. Ignorar esta categoría es perder puntos en un criterio que figura negro sobre blanco en el referencial.
- Patentes y licencias: verificar en los anexos si la organización posee derechos de propiedad intelectual
- Marca y notoriedad: mencionar la marca como recurso inmaterial cuando constituye una ventaja competitiva identificable
- Sistema de información: los software de negocio, las bases de datos y los algoritmos son recursos inmateriales en sí mismos
- Know-how: competencias técnicas no formalizadas en una patente pero transmitidas dentro de la organización

Tamaño de la organización en STMG: justificar la categoría con un indicador
Escribir “gran empresa” o “PYME” sin un indicador es una respuesta incompleta. El corrector espera un criterio medible: número de empleados, cifra de negocios o total de balance. La categoría sola, sin el indicador que la fundamenta, solo aporta una fracción de los puntos.
También observamos una confusión entre tamaño e influencia. Una start-up de unos pocos empleados puede tener un alcance internacional gracias a una plataforma digital, pero sigue siendo una microempresa o una pequeña empresa según los umbrales de clasificación. El tamaño se determina por criterios cuantitativos, no por la extensión geográfica.
La tabla de caracterización STMG sanciona más las aproximaciones que los errores claros. Una copia que escribe “SAS” en lugar de “SARL” pierde un punto; una copia que escribe “empresa privada” en lugar del estatus jurídico preciso muestra que no ha comprendido la cuadrícula. Cada campo de la tabla corresponde a un vocabulario de curso específico, y es la precisión terminológica, más que la exhaustividad, la que marca la diferencia el día de la prueba.



